El 85% de nuestras decisiones parten del subconsciente: bienvenidos a la Neurocomunicacion

Posted By Marta Múgica / March, 16, 2012 / 0 comments

Cada vez el número de marcas en el mercado es mayor, y esto deriva a una competencia más dura. Las marcas deben conocer qué es lo que realmente le gusta al consumidor y por qué eligen una y no otra.

El marketing tradicional tiene limitaciones para explorar los mecanismos inconscientes de los consumidores. Y aquí aparece la neurocomunicación, que permite comprender la relación entre mente y conducta de los consumidores, y esto generará una mejora de los recursos y las acciones publicitarias. La neurocomunicación estudia e investiga las emociones, motivaciones que tienen los consumidores que le lleva a comprar un producto y una marca determinada. Es importante conocer estos datos previamente para que las campañas de comunicación sean más efectivas.

En palabras sencillas, gracias a investigaciones de neurocomunicación estudiamos procesos cerebrales que predicen los deseos y las conductas de los consumidores. Las personas primero sentimos y luego razonamos, por ello debemos conocer las motivaciones, emociones y metas del consumidor. Resulta, por ello, imprescindible atender al cerebro de cada sujeto y conocerlo de la mejor manera posible.

Los sentidos mandan información al cerebro, de tal forma que por ejemplo en el área del tacto, cuando una persona se quema, esta señal llega a su cerebro e inmediatamente el cerebro trasmitirá la información en forma de acción: quitando el dedo. De esta forma todos los estímulos sensoriales mandan continuamente información al cerebro. Por ello, las sensaciones que nos provoque una marca determinada nos llevará a una acción que será comprar o no comprar.

La función primordial de la neurona consiste en recibir información y transmitirla en forma de acciones, una vez haber sido procesada. No obstante, no todas las personas reciben ni transmiten la información de la misma forma, ya que cada uno la opera de una forma concreta. Cada persona actúa de manera diferente, ya que esa información que recibe la procesa según las experiencias que haya vivido durante su vida y según su visión personal del mundo.

Con todo esto, vemos la gran importancia que tienen las emociones y los mecanismos inconscientes del cerebro en la toma de decisiones. Las investigaciones tradicionales, se basan en lo que las personas dicen que piensan o lo que dicen que sienten, la neurocomunicación supera  estas limitaciones.

En el caso de que se pretendiera investigar acerca de un tema “sensible”, si preguntáramos de la manera tradicional a un grupo de personas seguramente las respuestas serían en un gran porcentaje falsas, ya que un gran número de ellos no querría contestar de manera sincera a ciertas preguntas. Por ello, gracias al neuromarketing obtenemos respuestas sinceras, sin que medie la verbalización ni palabras escritas. Simplemente observando a los sujetos analizados cómo actúan tras recibir ciertos estímulos.

Un ejemplo claro que explica esto es un estudio que se realizó para comprobar la atención que se le daba a un anuncio publicitario. Para ello, propusieron a un grupo de sujetos que vieran el anuncio, al mismo tiempo se observaba las reacciones del grupo segundo tras segundo. Se comprobó que en algunos planos prestaban más atención que en otros. Gracias a ello quitaron los planos del anuncio en los que no prestaban atención.

Al igual que en este caso, esta técnica se puede llevar a otros ámbitos para averiguar lo que realmente interesa al consumidor.

En definitiva, debemos recordar que las decisiones que tomamos de manera subconsciente representan un 85% del total, y sólo un 15% las que tomamos de manera consciente. Por ello, resulta indispensable relacionar la mente con la conducta del consumidor. ¡Somos lo que sentimos!

Formas originales de adaptar la publicidad a diferentes soportes:

Posted By Marta Múgica / February, 27, 2012 / 0 comments

Un individuo recibe alrededor de 3.000 impactos publicitarios al día, de los cuales pocos llaman su atención y aún menos son los que son recordados por éste. Los publicistas sabemos que cada vez tenemos más difícil impactar y que cada vez se nos exige más para que la gente recuerde la marca que estamos publicitando. Esto se convierte en un reto para nosotros, y por ello la solución es clara: ser más originales y diferentes. De esta forma lograremos que nuestro público objetivo no huya de la publicidad sino que al ver nuestro anuncio quiera él mismo saber más.

Existen muchísimos soportes publicitarios, dependiendo del medio que se utilice. Se pueden hacer acciones publicitarias de manera online y offline, e incluso una marca puede comunicarse en ambas de manera paralela ya que la combinación de éstas en muchos casos puede resultar muy eficaz. Un cliente puede escuchar un anuncio en la radio que le dirige a una página web, y a su vez un banner de una página web te redirige a un lugar en el que si te registras te regala una invitación a un evento que realiza la misma marca. Al fin y al cabo se trata de adaptar una misma idea o concepto en varios medios.

Lo más importante es seleccionar el medio en el que vamos a actuar, cuál es el más acertado para llegar a nuestro público y donde nos vamos a encontrar con él. Y en segundo lugar, crear una acción lo suficiente interesante para impactarle.

Ahora nos centraremos en el medio offline, en concreto en la publicidad de guerrilla; es decir aquella utilizada en medios no convencionales que utilizan el ingenio y la creatividad para impactar al espectador. Pongo algunos ejemplos de este tipo de publicidad.

Publicidad en los parabrisas de los coches:


En la localidad de Waikato, Nueva Zelanda se realizó una campaña muy impactante y emotiva sobre la moderación de velocidad en zonas escolares. En este caso colocaron fotografías en los parabrisas de los coches, en los que cada conductor veía desde su interior la imagen de una niña atropellada

Papeleras publicitarias:

Naciones Unidas quiso dar un mensaje a la ciudadanía de concienciación para promocionar el Día Mundial del Agua. Para ello se decoraron en Sydney papeleras públicas, incluyendo pajitas para beber e incluso rodajas de limón para que la apariencia fuera lo más real posible. En el cuerpo de la papelera se imprimieron textos que decían: “El agua contamina mata a 6.000 personas al día” o “Más de 1.000 millones de personas consumen agua en pésimas condiciones”.

Puertas publicitarias:

En este caso la idea es simple, se quería anunciar la Joffrey Ballet School, y qué mejor forma que colocar una bailarina en una puerta giratoria. Esta es una manera sencilla de utilizar un soporte, que gracias a sus propias características, el anuncio encaja perfectamente.

Publicidad en marquesinas:


No menos original es la campaña que se realizó para anunciar el vidrio de seguridad fabricado por una compañía canadiense. Para ello se aprovecharon las características propias de una marquesina para colocar este vidrio y en su interior nada menos que billetes, aparentemente reales, con valor de tres millones de dólares. Creó una gran expectación, no dejaba indiferente a nadie que pasara. Muchos probaban y examinaban el cristal dándole patadas, otros volvían al cabo de un rato con su familia. Cobró muchísima notoriedad, tan sólo un día después de realizar la acción, la noticia salió en todos los medios.

Publicidad en la piel:


La publicidad se ha visto incluso en lugares inimaginables, como por ejemplo grabada en la piel. Una tienda de ropa de Nueva Zelanda instaló placas en los bancos de la calle, cuyo fin consistía en dejar grabado el anuncio en las piernas de las personas que se sentaran.

Street Marketing:

Esta mágnifica acción, se lanzó en Madrid, en plena calle. Pretendía hacer vivir una una experiencia real, con la que quería que la gente empatizara con el asunto de la campaña.

En conclusión, la originalidad es un elemento imprescindible a la hora de llamar la atención del espectador. Es increíble cómo a una idea se le puede dar la vuelta hasta tal punto que el resultado final sea impactante. Al fin y al cabo esto es a lo que llamamos creatividad.

 

 

El valor de la comunicacion en una Franquicia

Posted By Nacho Guerrero / February, 15, 2012 / 2 comments

“La franquicia no es un sector” me comentó el otro día una consultora experta en la materia. En todo caso, es un modelo de negocio… o un modelo de expansión si lo preferís. Y es precisamente sobre este modelo de expansión tan exitoso y tan de moda sobre el que llevo unos días reflexionando. Y más concretamente sobre el papel que juega (o puede jugar) la comunicación para cualquiera de las marcas que apuestan por esta forma de crecer.

¿Qué vende un franquiciador a un franquiciado? O dicho de otra manera, ¿Por qué un franquiciado paga religiosamente sus royalties al franquiciador? Seguramente podríamos encontrar mil y una respuestas; probablemente tantas como franquiciados haya. Para mí hay tres elementos fundamentales y que en las buenas franquicias justifican de sobra el royalty que pide “la central”: la idea, el know  how y la marca.

Sobre la idea y el know how no me extenderé. Simplemente se trata del valor intrínseco que tiene el propio negocio y la manera de desarrollarlo. El franquiciador debe responder a estas dos sencillas preguntas y convencernos. ¿En qué consiste el negocio? y ¿Cómo se gestiona para ganar dinero? Si la idea y el conocimiento del propio negocio son buenos ya tenemos mucho ganado… ¡pero falta algo!

La marca. Se trata de un elemento fundamental en una franquicia. La marca cohesiona y comunica los valores de la empresa. La marca es también un compromiso con el consumidor, el compromiso que detrás de esa “M” amarilla de sobras conocida por todos, estemos donde estemos, entraremos y encontraremos nuestra hamburguesa preferida, tal y como nos la hemos comido siempre en cualquier McDonalls.La marca es lo que convierte a 147 establecimientos en una “cadena conocida” y no en 147 negocios locales aislados y desconectados los unos de los otros. Y esto, sin duda, tiene un valor. ¿Y cómo se genera este valor? Pues en comunicación hay dos elementos fundamentales que nos sirven para clasificar y si apuramos para valorar las diferentes marcas: Notoriedad y Posicionamiento. La notoriedad es el nivel de conocimiento que tiene una marca. ¿Cuántos consumidores la conocen? ¿Es esa marca la primera en la que piensa un consumidor dentro de su sector? Y el posicionamiento es la “imagen mental” que se forma el consumidor en su cabeza al ver esa marca. Es la suma de percepciones que un consumidor tiene y en estas percepciones todo suma: las experiencias vividas directamente, lo que nos transmite su imagen y su personal, lo que hemos oído sobre ella, el precio, los anuncios, etc.

No es casual que la gran mayoría de franquiciadores cobren a sus franquiciados un canon o royalty de publicidad mensual que se invertirá en campañas de comunicación corporativa. Este canon suele ser un típico punto de conflicto entre franquiciadores y franquiciados… y bajo mi punto de vista, ¡no lo debería ser! Creo que, por lo general, es necesario que los franquiciados entiendan cuál es el valor de la comunicación y cómo repercute indiscutiblemente en su negocio; y que los franquiciadores sean más transparentes y didácticos con el destino de este canon. Así se conseguirá que los franquiciados sientan como suya la marca bajo la que operan y comprendan que hay que “alimentarla” con buenas campañas de comunicación.

En definitiva, si la marca ya es importante para cualquier empresa que se precie (no podemos decir lo contrario desde una agencia de comunicación), lo es aún más para una franquicia, que tiene el reto de cohesionar e implicar a todos sus franquiciados en un proyecto común para proyectar con claridad una identidad previamente definida y planificada. La marca es, sin duda, uno de los principales activos de las franquicias.