El 85% de nuestras decisiones parten del subconsciente: bienvenidos a la Neurocomunicacion
Cada vez el número de marcas en el mercado es mayor, y esto deriva a una competencia más dura. Las marcas deben conocer qué es lo que realmente le gusta al consumidor y por qué eligen una y no otra.
El marketing tradicional tiene limitaciones para explorar los mecanismos inconscientes de los consumidores. Y aquí aparece la neurocomunicación, que permite comprender la relación entre mente y conducta de los consumidores, y esto generará una mejora de los recursos y las acciones publicitarias. La neurocomunicación estudia e investiga las emociones, motivaciones que tienen los consumidores que le lleva a comprar un producto y una marca determinada. Es importante conocer estos datos previamente para que las campañas de comunicación sean más efectivas.
En palabras sencillas, gracias a investigaciones de neurocomunicación estudiamos procesos cerebrales que predicen los deseos y las conductas de los consumidores. Las personas primero sentimos y luego razonamos, por ello debemos conocer las motivaciones, emociones y metas del consumidor. Resulta, por ello, imprescindible atender al cerebro de cada sujeto y conocerlo de la mejor manera posible.
Los sentidos mandan información al cerebro, de tal forma que por ejemplo en el área del tacto, cuando una persona se quema, esta señal llega a su cerebro e inmediatamente el cerebro trasmitirá la información en forma de acción: quitando el dedo. De esta forma todos los estímulos sensoriales mandan continuamente información al cerebro. Por ello, las sensaciones que nos provoque una marca determinada nos llevará a una acción que será comprar o no comprar.
La función primordial de la neurona consiste en recibir información y transmitirla en forma de acciones, una vez haber sido procesada. No obstante, no todas las personas reciben ni transmiten la información de la misma forma, ya que cada uno la opera de una forma concreta. Cada persona actúa de manera diferente, ya que esa información que recibe la procesa según las experiencias que haya vivido durante su vida y según su visión personal del mundo.
Con todo esto, vemos la gran importancia que tienen las emociones y los mecanismos inconscientes del cerebro en la toma de decisiones. Las investigaciones tradicionales, se basan en lo que las personas dicen que piensan o lo que dicen que sienten, la neurocomunicación supera estas limitaciones.
En el caso de que se pretendiera investigar acerca de un tema “sensible”, si preguntáramos de la manera tradicional a un grupo de personas seguramente las respuestas serían en un gran porcentaje falsas, ya que un gran número de ellos no querría contestar de manera sincera a ciertas preguntas. Por ello, gracias al neuromarketing obtenemos respuestas sinceras, sin que medie la verbalización ni palabras escritas. Simplemente observando a los sujetos analizados cómo actúan tras recibir ciertos estímulos.
Un ejemplo claro que explica esto es un estudio que se realizó para comprobar la atención que se le daba a un anuncio publicitario. Para ello, propusieron a un grupo de sujetos que vieran el anuncio, al mismo tiempo se observaba las reacciones del grupo segundo tras segundo. Se comprobó que en algunos planos prestaban más atención que en otros. Gracias a ello quitaron los planos del anuncio en los que no prestaban atención.
Al igual que en este caso, esta técnica se puede llevar a otros ámbitos para averiguar lo que realmente interesa al consumidor.
En definitiva, debemos recordar que las decisiones que tomamos de manera subconsciente representan un 85% del total, y sólo un 15% las que tomamos de manera consciente. Por ello, resulta indispensable relacionar la mente con la conducta del consumidor. ¡Somos lo que sentimos!
El “me gusta” o “no me gusta” de Facebook no es aplicable a la publicidad
Gracias a Facebook los usuarios se han encontrado con la facilidad de reducir todo el contenido de esta red social a un simple “me gusta” o “no me gusta”. Es una manera de “posicionar” toda la información dependiendo de los gustos e intereses de cada uno.
Aun así, muchas veces estos contenidos se valoran tajantemente sin apreciar muchos de los factores que hay detrás y por desconocimiento de los valores que realmente nos pretenden transmitir.
En el caso de la valoración de una campaña no podemos reducir todo a un “me gusta” o “no me gusta”, ya que hay muchísimos elementos y factores detrás y debemos conocerlos.
En mi opinión para valorar una campaña publicitaria hay que tener en cuenta los siguientes elementos: público objetivo, objetivos, acciones y por último los resultados de la campaña.
Todas las campañas que se realizan parten de un mismo punto: los objetivos. Lo primero de todo, al realizar una campaña hay que establecer unos objetivos de manera muy clara y concisa. Además, deben de ser reales; es decir, no podemos establecer unos objetivos utópicos imposibles de alcanzar, sino que deben ser acordes a las necesidades de la marca y a sus posibilidades. Por ello a la hora de valorar una campaña debemos comprobar si estos objetivos que hemos establecido principalmente se han cumplido o no.
El público objetivo es un elemento imprescindible para apreciar si una campaña es buena o no. Por muy original o creativa que sea una campaña si no se acierta con el público objetivo de la marca no sólo será una mala campaña sino que será totalmente ineficaz. Por tanto es tan importante localizar a nuestro público, como dirigir todos nuestros esfuerzos hacía éste.
Este último elemento cobra mucha importancia en las acciones que vayamos a realizar. Debemos recordar que la nueva publicidad está orientada al público y que por tanto éste ya no es mero espectador, sino que pasa a formar parte de la comunicación. Ahora él es el centro y por ello no sólo busca vivir una experiencia con la marca sino que participa también en su comunicación.
Es cierto que puede haber rivalidad de opiniones en la valoración de una campaña. Es más, quizás una campaña pueda resultar a alguien molesta o “desagradable” a la vista, pero después resulte ser una buena campaña. Un claro ejemplo de esto es el caso de Benetton. Siempre ha realizado campañas muy polémicas en las que vemos curas y monjas en un momento de pasión, la muerte de un hombre de sida o la última campaña en la que se ha mostrando representantes religiosos y políticos besándose. Está claro que estas imágenes no son de agrado para muchísimas personas que pudieron sentirse ofendidas. Es una campaña muy polémica e incluso mandaron retirarla pocos días después de su lanzamiento. No obstante, crearon mucha notoriedad y eso es exactamente lo que pretendían.
En conclusión, no podemos reducir toda la valoración de una campaña a un simple “me gusta” o “no me gusta”. Debemos ver qué nos quiere transmitir realmente esa marca y qué es lo que quiere lograr y de ahí ver si lo consiguen o no.
La mejor campaña es aquella que consigue que el mismo cliente busque a la marca, y no la marca al cliente.
Afrontar una crisis como la de Blackberry
- Es de sobras conocido el problema mundial que ha tenido durante esta última semana la marca Blackberry con sus dispositivos, los cuales se veían incapaces de operar con normalidad y cuyas carencias técnicas se extendieron como la pólvora a lo largo del planeta.
- Pues bien, para cualquier marca, afrontar una crisis de este tipo es fundamental para frenar los efectos negativos que se pueden ver desencadenados a raíz de un suceso como éste. Afortunadamente está la comunicación, y más exactamente las relaciones públicas para paliar tan graves consecuencias. Así pues, un buen gabienete de crisis ayudará a las marcas a superar obstáculos de grandes magnitudes y continuar su andadura en el difícil mercado mundial.
- Para ello, es fundamental seguir una serie de pasos que ayudarán a alcanzar el objetivo deseado y que los consumidores recibirán con buenos ojos. Aquí os dejamos alguno de ellos, recogidos en un artículo de Puromarketing.
- Reconocer el problema. En esta fase, lo más importante no es buscar un culpable. La explicación del problema es necesaria, pero al cliente le tranquilizará saber que reconocemos la existencia de un problema.
- Pedir disculpas. Es imprescindible que el cliente sepa que entendemos y lamentamos las incomodidades que le estamos originando.
- Solucionar el problema. El cliente tiene que tener la certeza de que estamos trabajando duro para atajar el problema cuanto antes y percibir de manera clara el momento en el que el problema esté resuelto.
- Ofrecer una compensación. Este es el punto más complejo. Para evitar ofender al cliente, la compensación tiene que ir en relación a las molestias causadas. En el caso del fallo de BlackBerry, el cliente podría percibir mayor sensibilidad con las molestias originadas si la compañía abonase el equivalente a una o dos semanas de cuota que el mínimo legal.
- Hacer un seguimiento. Una vez transcurrido un tiempo prudencial, podemos ponernos en contacto con el cliente para confirmar que el servicio está restablecido y que se han tomado las medidas necesarias para que el problema no se vuelva a repetir, con objeto de restablecer su confianza en nuestra compañía.
- Agradecer la fidelidad. El agradecimiento es una de las herramientas más útiles para una empresa o marca. Por desgracia, como clientes estamos poco acostumbrados a que se agradezca nuestra confianza. Es por ello que un agradecimiento sincero puede ser un buen cierre del círculo para evitar que un problema puntual pueda producir una fuga de cliente.
La importancia de la identidad digital
Hace unos meses asistí a un seminario impartido por Diana González sobre la Identidad Digital. Me parece un tema interesante para compartir y que todo el mundo, incluso las personas que no se dedican al mundo de la comunicación como tal, debería tener en cuenta. Al fin y al cabo en Internet todos somos comunicadores.
Sabemos que Internet y el mundo digital en general han conseguido dar lugar a algo que antes no existía. Ha otorgado al individuo la capacidad de crear contenido, de compartirlo, de generar conversaciones… y todo esto dirigido a un público desconocido.
Pero, ¿somos conscientes del impacto que produce todo lo que escribimos en la red, del poder del usuario al crear contenido? Es muy importante medir nuestras acciones en Internet. Hay que tener en cuenta que TODO lo que publicamos (incluso la foto y el estado de nuestro Facebook) queda ahí escrito, puede llegar a millones y millones de usuarios y sobre todo habla de nosotros, nos define.
Por eso es imprescindible saber que cada uno tiene el poder de crear su imagen en Internet y que es necesario cuidarla para que diga de nosotros exactamente lo que queremos que diga.
Llegados a este punto, ¿sabemos cómo nos ven los demás a través de la red? ¿Sabemos que aparece al poner nuestro nombre en Internet? Si es así, ¿es eso lo que realmente nos define? En otras palabras, ¿sabemos cuál es nuestra Identidad Digital?
Para saber cuál es nuestra Identidad Digital no tenemos más que ver lo que cada uno dice de sí mismo, lo que los demás ven y lo que se dice de mí. Si todo esto coincide con lo que somos y con la imagen que queremos dar de nosotros mismos sólo quedará seguir cuidando esta identidad. Si por el contrario no estamos contentos con lo que la red dice de nosotros o lo vemos incompleto y queremos mejorarlo hay puntos de ayuda para ello (información que podemos completar en nuestro perfil de Facebook, Linkedin es un elemento de Identidad Digital profesional importante, blogs, webs 2.0, marcadores sociales…)
En definitiva es muy importante crear la identidad digital de cada uno, estar de acuerdo con ella y por supuesto no dejar que otros te definan.
Desde Creatimina esperamos que todos os animéis a crear y mejorar vuestra Identidad Digital para que cada uno esté satisfecho con su imagen en la red.
Justin Biever nueva imagen de Google Chrome
Tenemos a la agencia revolucionada y refleja perfectamente la que hay liada en la calle. Bien se trate de seguidores o detractores, la verdad es que no ha dejado a nadie indiferente la nueva imagen que Google ha escogido para representar su navegador Google Chrome, ni más ni menos que el canadiense Justin Bieber. El joven cantante que tiene enloquecido a medio planeta de adolescentes ahora sigue dando de qué hablar y llenando de contenido todos los medios de comunicación. Así que desde Creatimina queremos felicitar a Google, no por la figura escogida sino por la gran campaña publicitaria realizada a la vista de los resultados.







